La fiantropía como práctica carroñera y la doble moral en el comercio de armas
Rafael Argullol, escritor, profesor de estética y filósofo, se prodiga menos de lo que me gustaría en la prensa, pero ha redactado los artículos que más me han impresionado y hecho reflexionar últimamente. El último titulado Filantropófagos publicado este lunes 22 de enero no tiene desperdicio. Empieza recordando cómo parece que los grandes filántropos actuales asisten a aliviar rápidamente las desgracias que ellos mismos provocan indirectamente, como la Conferencia de países Donantes para recuperar Irak, después de haberla destrozado con la guerra y otros más. Y esta práctica también es imputable a los particulares, en la medida que somos representados por los gobiernos. Así, denuncia y condena la doble moral del gobierno español que acude a prestar ayuda humanitaria a países como Líbano y a condenar el uso de bombas de racino, cuando la propia España fabrica y exporta (eso sí, manteniendo el secreto de vendedores y compradores, porque es materiaconfidencial). El comercio de drogas, personas y armas es de los más opacos y, sobre todo, este último. Y no debería serlo. Así lo solicitan muchas ONGs y, quizás, se imponga como demanda irrenunciable de todos los ciudadanos. Por favor, no dejéis de leer el artículo.
0 comentarios