Los Otros: Muertos disfrazados de vivos en una historia de máxima intriga
Probablemente “Los Otros”, de Alejandro Amenábar (2001), sea una de las mejores películas españolas que se han producido hasta el momento.
La acción se desarrolla en una recóndita isla británica, la isla de Jersey, apartada del mundo exterior, a finales de la Segunda Guerra Mundial. La protagonista, Grace Stewart (Nicole Kidman) y sus dos hijos Anne (Alakina Mann) y Nicholas (James Bentley) viven en una casa victoriana, sombría y asolada por el misterio, donde se encuentran a la espera de la llegada de su marido y padre respectivamente, el señor Charles Stewart (Christopher Eccleston). La enfermedad que padecen ambos niños, fotofobia (no pueden exponerse a la luz del Sol) hace que la casa esté siempre a oscuras, en la más absoluta tiniebla. A todo esto se suma la llegada de tres nuevos sirvientes, momento a partir del cual comienzan a surgir cosas un tanto extrañas: ruidos inesperados, misterios sin resolver, presencias inexplicables, etc… Pero pronto Grace y sus dos hijos descubrirán algo que cambiará repentinamente sus “vidas”.
Desde nuestro punto de vista, esta película merece un reconocimiento importante por sus momentos de misterio, tensión e intriga. El hecho de que la trama se desarrolle en una casa alejada y oscura, además del aspecto un tanto siniestro de los sirvientes e incluso de Anne y de Nicholas, hace que el desarrollo de la película sea inquietante e interesante. Lo que más sorprende de esta película es el final, cuando el espectador descubre toda la verdad y comprende la película. Especialmente, nos han llamado la atención una serie de escenas bastante intrigantes, como cuando de repente comienza a sonar el piano que llevaba mucho tiempo sin ser tocado o cuando Anne es poseída varias veces por una anciana que al final de la obra cobra sentido y explicación.
En resumen, recomendamos esta película por sus dosis de intriga y por la calidad de los actores y escenas.
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